jueves, 10 de marzo de 2011

Apología de una Mujer con Sombrero

Muy al estilo Silvio Rodríguez... y más donde dice:
"se supone que... no debo protestar"
Sí.
Y yo he sido partidaria de eso.
Me choca cuando la gente se queja.
Trato de no qujarme.
Porque esta en nosotros la solución de lo que nos quejamos -idealmente, no?

En el sentido socipolítico, claro, hay que quejarnos, pero en nostros está la solución: involucrarnos, y activarnos de manera ciudadana.

En el sentido económico, claro, no hay que dejarnos, pero en nosotros está demandar precios justos y no comprar donde se presenten abusos.

En fin, podría extenderme muuucho... el caso es que en mi vida, hay un elemento del cual siempre me quejo.

Y me choca. Porque me quejo, pero al final de cuentas aquí sigo. Y sí, en mí está la solución. Pero, por qué le temo tanto.

Esa es la cosa.

El temor.

Y no sé por qué.

Bueno, si tienen chanza, escuchen esta rolita del gran Silvio.



Mujer con sombrero

(Silvio Rodríguez)

Yo no vine a ti , viniste tú...
yo no te esperaba y te bese
se supone que debo callar
se supone que debo reír
se supone que... no debo protestar

Se supone que eres un regalo
que se me rompió enseguida
y ahora , nada , lo de siempre
se supone que eres el sombrero de una fiesta
de esos de cartón , para la ocasión

¡Oh! mujer...
si supieras lo breve que entraba la luz
en la casa de un niño , en un alto edificio
y que era la hora esperada del ida
no me hubieras besado en el hombro una vez

¡Oh! mujer...
si supieras , lo breve que entraba esa luz
en una casa , que se llamaba la noche
en una casa en la que no había más puerta
que la de la razón de aquel niño sin fe

Ahora se supone y nada más
yo también quisiera suponer
que la cobardía no existió
que es un viejo cuento de dormir
pero quedo yo... en medio de mí.

Y en medio de las mismas paredes
sonriendo a los amigos
yendo allá , desayunando
pero quedo yo aquí aplaudiendo una vez más
a los fantasmas de las seis

¡Oh! mujer...
ojalá que contigo se acabe el amor
ojalá hayas matado mi ultima hambre
que el ridículo acaba implacable conmigo
y yo , de perro fiel , lo transformo en canción

¡Oh! mujer...
no te culpes , la culpa es un juego de azar
nadie sabe lo malo que puedes ser riendo
ni lo cruel que pudiera salir un regalo
no te asustes del día que va a terminar
no te asusten los puentes , que caigan al mar
no te asustes de mi carcajada final.

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